Fiel a su estilo, Fernando Álvarez Castellano no se guardó nada. En medio de las manifestaciones del SOMU dijo que no va a salir a perder plata y que, si las cosas no cambian, el flamante buque «Don Juan Álvarez», recién llegado de Vigo tras una inversión de 15 millones de dólares, terminará haciendo paseos turísticos por el Tigre. «Invito a los del SOMU que vengan también, que nos vamos al Tigre de joda. Como no vamos a salir a pescar, por lo menos utilicemos los barcos para algo”, ironizó.
“No voy a salir a pescar para perder plata. No es que no quiero: no puedo”, dijo, marcando el límite que impone la realidad del negocio. Frente a la negativa gremial a aceptar la rebaja en los valores de producción para salir a pescar, el presidente de Conarpesa explicó: “Yo tengo cinco fresqueros. Los saqué a pescar, hice dos viajes, vi los números y los números de la planta. Conclusión: los barcos parados y la planta cerrada. No dan los números, cuando no dan no se puede hacer”.
Frente a las exigencias del gremio de conocer los balances empresariales, el empresario fue tajante: “Que me presenten ellos los números de los $12 mil millones que les damos entre todas las empresas y sus afiliados con las retenciones para el sindicato. Que me presenten ellos sus números, en lo que gastaron, y yo les presento los míos en cómo perder dinero”. En ese tono, lanzó la propuesta al SOMU: “Si el problema se va a arreglar con los números deficitarios, si es así, digan dónde, cuándo y cómo. Pero si yo les demuestro que las empresas perdemos dinero, automáticamente firman lo que nosotros proponemos. No hay ningún problema”.
El principal reclamo del sector empresarial gira en torno a los costos laborales. Álvarez Castellano pidió que el sindicato acompañe “al menos un año” con un esquema más flexible. “Llevamos 30 años dándoles mejoras tras mejoras. Que nos acompañen un año no me parece un pedido de locos”, planteó al aire de Radio Chubut.
En ese punto, admitió que en otras épocas sí salieron a perder, pero que este no es el caso: “Hubo años que hemos salido a perder, pero porque el año anterior habíamos ganado. Si no lo quieren ver, bueno, es un problema. Pero yo no voy a salir a perder dinero porque no puedo. No es que no quiera. Cuando tuve que perder, lo he hecho. Este no es el momento, porque no puedo y porque voy a perder mucho”.
Como ejemplo, puso su propio caso: “Yo tenía 3.000 toneladas cuando acabó la temporada de Rawson. Ahora tengo 2.600. Pude vender solo 400 toneladas”. Y siguió: “De las cuales la semana pasada, fueron 200 toneladas de cola. Y la cola del L2, que antes se vendía a 9 dólares, la vendí a 6.25”.
NUEVA BOTADURA Y UNA INENTENDIBLE QUEJA
En medio de todo esto, el lunes llegó al país el BP Don Juan Álvarez, el nuevo buque construido en Vigo gracias a una inversión de 15 millones de dólares. El reemplazo del viejo Uchi, un barco con 61 años, se dio luego de conseguir un crédito blando gracias a sus socios españoles. “Nunca antes había podido. Como soy una empresa argentina, nunca pude conseguir préstamos fuera para hacer barcos nuevos. Cuando me asocié con los españoles, con mis nuevos socios, pudimos conseguir un crédito con el aval de ellos y del ICO, que es un organismo oficial para fomentar la construcción, que es muy tasas bajas de 10 a 7 años, con 2 años sin pagar nada”.
“En ese barco los marineros van a ganar el doble que ganaban en el anterior, aún con la rebaja que proponemos, porque va a producir el doble. No se tienen ni que agachar, con el lujo que es la sala de proceso. Entonces, ¿me estáis diciendo que no queréis subir al barco cuando vais a ganar más en el mismo tiempo, con menos trabajo, menos esfuerzo, y no vais a querer subir? Bueno, entonces estamos en el mundo al revés”, apuntó.
Y cerró con una ironía: “Si Dios quiere, va a ser el barco de referencia de Argentina en lo que se refiere a captura. Si Dios quiere, y el SOMU también, por supuesto. Si no, lo pondré en Buenos Aires para hacer paseos con los turistas. Por el Tigre, subiré y bajaré, o me voy de joda yo al Tigre, que dicen que está de moda. Como ahí tengo cámara de frío y todo, puedo meter hielo, bebida, todo, y me voy de joda al Tigre. Invito a los del SOMU que vengan también, que vengan, que nos vamos al Tigre de joda. Ya está. Como no vamos a salir a pescar, por lo menos utilicemos los barcos para algo”.
