La Unión Marítima 10 de Julio cuestionó que los marineros radicados en Chubut no consiguen lugar a bordo en la temporada provincial de pesca que está todavía en proceso de prospección. El reclamo apunta directamente a la inacción del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) de Cisterna y César Zapata en la región, interlocutores de los trabajadores. Plantean el acceso al embarque, la distribución de los puestos y la falta de datos públicos.
La agrupación puso el grito en el cielo por una situación que se repite cada temporada. Señalan que en Puerto Madryn, Rawson, Comodoro Rivadavia, Trelew y otras localidades hubo marineros con libreta de embarco, cursos, revisaciones médicas, experiencia y disponibilidad que tuvieron “enormes dificultades para conseguir un lugar a bordo”. Cuando el embarque no llegó o la zafra fue corta, muchos terminaron en las plantas pesqueras para sostener a sus familias. “¿Cuántas oportunidades reales de embarque va a generar esta temporada para los marineros que viven en Chubut?”, se preguntan.
El comunicado dejó entrever que los mecanismos vigentes no vienen resolviendo el problema. La agrupación escribió que “si las herramientas actuales no alcanzan, habrá que mejorarlas” y propuso crear un Registro Provincial de Marineros Habilitados y Disponibles, programas de primer embarque para jóvenes y estadísticas públicas que informen, al cierre de cada temporada, cuántos marineros de la provincia embarcaron y cuántos quedaron afuera. También pidió discutir un sistema que evite que “determinados puestos queden cerrados indefinidamente para los mismos trabajadores, mientras muchos compañeros esperan durante años una posibilidad de embarque”.
El planteo llegó después de que el SOMU cerrara el capítulo salarial de la zafra. Los marineros de la flota amarilla de Rawson habían aceptado en asamblea el aumento del 26% en el valor de referencia del langostino, fijado en $1.638 el kilo. Mientras el gremio concentró su agenda en el precio del kilo, la Unión Marítima llevó la discusión a otro punto, el de quién logra subir a un barco. Para respaldarlo citó la Ley IX N.º 157 de Chubut, que habla de procurar la máxima renta social y de promover fuentes de trabajo duradero, y el antecedente de Santa Cruz, que legisló mecanismos de prioridad para contratar mano de obra local, con requisitos de residencia, registro y capacitación.
La agrupación aclaró que defiende a toda la marinería y que no pidió exclusividad ni quitarle el trabajo a nadie: “Pedimos participación real, reglas claras y oportunidades para nuestra gente”, sostuvo, y pidió una ley provincial específica de empleo marítimo con participación de trabajadores con residencia efectiva en Chubut.
