En la recta previa a las elecciones internas del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), aún previstas para fin de año, las agrupaciones opositoras comienzan a endurecer las crìticas a la conducción. Ahora también apuntan directamente a la falta de obras en la sede de Puerto Madryn y calificaron la gestión de los últimos ocho años como un ciclo de “promesas vacías y engaños”.
Desde la Agrupación Unimar Noviembre recuerdan que, en campañas anteriores, la conducción había prometido construir una sede moderna para los afiliados y sus familias, pero lo único realizado fue “cambiar una fachada y hacer algunos retoques menores”. Denunciaron que el espacio donde los afiliados deben realizar trámites de la obra social “está en total abandono” y que quienes concurren allí “esperan en condiciones inadecuadas incluso para permanecer unos minutos”.

Sostienen que la situación refleja una gestión desconectada de las necesidades de los trabajadores, que repite anuncios sin resultados reales. Remarcaron que, tras casi una década, el sindicato en Madryn “no hizo nada por la gente” y advirtieron que el deterioro de la sede es apenas una muestra del incumplimiento general.
En contraposición, la agrupación señaló que ya tiene elaborados proyectos “con planos en mano” para levantar una sede nueva, moderna y funcional, con prioridad en la atención de la salud de los afiliados. Al mismo tiempo, instaron a los trabajadores a “no volver a creer en discursos sin hechos” y a optar por un recambio en las urnas.

