Con el correr de julio y más de tres meses desde que se habilitó la pesca de langostino en aguas nacionales, la flota congeladora tangonera sigue paralizada, sin que gremios y empresas logren un acuerdo para poner en marcha la temporada. Ahora, un grupo de marineros de la empresa Solimeno le planteó directamente al Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) su intención de aceptar las condiciones ofrecidas por la firma para volver a embarcarse y retomar la actividad, tras meses sin ingresos.
El cruce fue durante una visita del secretario de Pesca del gremio, Juan Navarro, a marineros de Corrientes, donde los afiliados le exigieron explicaciones por la falta de resolución, pero con un tono directo le plantearon la necesidad de firmar el acuerdo que propone su empresa con tal de salir a pescar y evitar que la temporada se pierda por completo.
“Yo hablo con Mar del Plata, hablo con las empresas, y la empresa quería arreglar. Decían: ‘vamos a la baja’, y nadie quiere eso, porque es la verdad. Pero ahora es peor: en teoría no vamos a salir. Y en teoría ustedes —le dijo a los dirigentes del SOMU— nos están poniendo la soga al cuello. ¿Por qué nos hacen esto? Ahora la empresa nos llama, y nosotros que somos de Solimeno, nos dicen ‘firmen acá’, y más vale que firmamos. Todos estamos necesitados”, le expresó un marinero, reflejando una postura que crece entre trabajadores.
Otro de los marineros, también presente en el encuentro, fue más tajante: “Tienen que hacerse cargo, Navarro. Piensen en la familia de los marineros. No sean mentirosos. No estén preguntando a la gente qué hacer, si no saben manejar esto, renuncien y váyanse”. Y siguió con una pregunta dirigida al dirigente sindical: “¿A vos te alcanzan 500 mil pesos por mes para vivir?”.
La tensa situación es una muestra más de la ruptura creciente entre la conducción del gremio y la mayor parte de los marineros, que ven con desesperación cómo avanza el calendario sin aprovechar la temporada de pesca.
