La verdad es que en los muelles de Madryn ya se empieza a respirar otro aire después de tantas idas y vueltas, porque la incertidumbre ya no daba para más. Agustín de la Fuente fue muy claro al explicar que en este acuerdo “acá no hay ni ganadores ni perdedores”, sino que se trata de una sinceridad del sector para que miles de familias dejen de estar en vilo. Después del cachetazo que fue el 2025, donde se perdieron mese de mareas y muchísimos ingresos para los trabajadores, esta vez se impuso la cordura para no chocar dos veces con la misma piedra. Al final, lo que se buscó fue dar certezas tanto a los marineros como a las empresas, porque todos en el sector dependen de que el langostino empiece a entrar a las plantas de una vez por todas.
El presidente de la cámara remarcó cuál es la filosofía del acuerdo: “Acá no hay ni ganadores ni perdedores. Hay una adecuación de un negocio que necesitaba sinceridad que necesitaba monitorear el comercio exterior”. La intención principal, según explicó, es darle “tranquilidad a los trabajadores” y a las empresas para no repetir el desastre del 2025, cuando recién se salió a navegar en agosto por falta de diálogo.
De la Fuente señaló que no se podía seguir con un sistema “anclado hace más de 20 años cuando el mercado era otro, el caladero era otro y el stock de langostino era otro”. Con el nuevo esquema, se usarán los precios promedio de exportación de la Aduana para liquidar la producción, lo que permite reaccionar rápido a factores que hoy apretan al sector, como el precio del combustible que se disparó por las guerras. Es una forma de dar “claridad a un negocio” donde la industria no es formadora de precios.
Mirando lo que viene, De La Fuente avisó que, aunque hoy es un gran día, mañana mismo hay que seguir gestionando mejoras porque todavía hay que pelear por la quita de retenciones y salir a ganar nuevos mercados. Fue muy frontal al decir que “no hay para festejar nada. Creo que ha sido un gran logro de la industria que se la está tratando de arreglar de alguna forma solo porque también hay mucho para ordenar en el país”.
