En una ceremonia cargada de emoción, recuerdos y proyección hacia el futuro, la familia Vestuti concretó la botadura del buque pesquero “Gino V”, el tercero de su flota familiar construido en Astillero Contessi, y que pronto se incorporará a la Cámara de la Flota Amarilla de Chubut (CAFACh). Con esta nueva embarcación, no solo fortalecen su presencia en el sector, sino que también rinden homenaje a sus raíces y al recambio generacional dentro de la industria pesquera.
La historia tiene tintes familiares y simbólicos. Los 3 barcos llevan los nombres de los hijos de Francisco Vestuti y Gabriela Eliceche, cabeza de la empresa familiar que hoy continúan con orgullo sus tres hijos Giuliano, Franco y Gino. El primer barco, el “Don Giuliano”, fue botado en 2001, en pleno proceso de transformación de la flota del puerto de Rawson. Quince años más tarde, en 2016, la empresa familiar volvió a apostar por el crecimiento con el “Franco José”, en pleno auge del langostino. Hoy, en un escenario más desafiante para la pesquería, el “Gino V” cierra la trilogía, con un mensaje claro: seguir apostando por la industria y por la Argentina, aun en tiempos difíciles.

En su discurso a los pies del Gino V, Giuliano no sólo agradeció a los trabajadores del astillero y de su empresa, sino que rindió un sentido homenaje a su padre, destacando su resiliencia y su perseverancia para atravesar diversas crisis. “Ha sido un camino largo que nos ha encontrado siempre yendo para adelante”, expresó, visiblemente emocionado, minutos antes de que la tradicional botella se estrellara contra el casco y el “Gino V” tocara el agua por primera vez, entre aplausos y lágrimas.
La nueva nave reemplazará al “Don Giuliano” y contará con tecnología y comodidades renovadas para su tripulación. A partir de ahora, la empresa iniciará los pasos administrativos y técnicos que le permitirán operar comercialmente en los próximos meses. “Estamos trabajando para poder terminar con el barco botado, y posteriormente debemos seguir con todos los procedimientos legales, inspecciones, la prueba de navegación y la prueba de máquina, que es un procedimiento muy exhaustivo”, precisó Vestuti.

La botadura del “Gino V” es mucho más que la incorporación de una nueva embarcación. Es también la expresión de una continuidad generacional, de una familia que apostó por quedarse en la pesca y seguir construyendo país. Como recordó el propio astillero Contessi, el 70% de la flota costera con permisos nacionales que opera en Rawson fue construida allí, y buena parte de ese impulso tuvo como protagonistas a empresas como la de los Vestuti.
La emotiva ceremonia, acompañada por colegas, trabajadores, autoridades y amigos del sector, marcó también una declaración de principios: en tiempos de crisis, invertir en producción nacional y seguir navegando hacia adelante es una decisión de valor. Y así como el “Don Giuliano” fue pionero en 2001, el “Gino V” nace con la esperanza de una nueva etapa para la pesca argentina.

