El Consejo Federal Pesquero se reunirá para definir la fecha de convocatoria a una prospección dentro del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza. El INIDEP ya envió los datos biológicos que permitan establecer una fecha concreta para la apertura de la temporada de pesca del langostino en aguas nacionales. Sin embargo, aunque la prospección sería aprobada, todo indica que la operación pesquera seguirá paralizada si no hay una reducción salarial.
Según pudo conocer REDES AL MAR, la fecha sería para dentro de dos semanas, en los últimos días de mayo.
Las cámaras empresarias que agrupan a los buques congeladores ya ratificaron que no participarán de la prospección ni iniciarán la zafra si el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) no acepta una rebaja salarial del 30% en los valores dolarizados del convenio colectivo. La intransigencia gremial, por su parte, se mantiene firme: el SOMU se niega a abrir cualquier negociación que implique retroceder en derechos adquiridos.
En este marco, los fresqueros de altura también se sumarían al paro de actividades.
El conflicto ya lleva varias semanas y, a pesar de algunas señales de diálogo aisladas, no se vislumbra un punto de encuentro entre las partes. Las posturas son tajantes y ningún actor parece dispuesto a ceder sin una intervención externa que encauce el conflicto.
Mientras tanto, la temporada corre riesgo de naufragar antes de haber comenzado, con consecuencias económicas y sociales que podrían ser de gran magnitud para toda la industria.
El Estado nacional sigue ausente como mediador. A diferencia de lo ocurrido en Chubut, donde el conflicto se resolvió a partir de mesas de trabajo impulsadas por el propio Ejecutivo provincial, en el plano nacional todavía no se generaron ámbitos efectivos de negociación.
