La conducción local denunció que el secretario nacional intentó «despojarlos» de la sede sindical mediante actos de amedrentamiento y violencia, acusándolo de interpretar de forma abusiva la prórroga de mandato otorgada por la Justicia para actuar con «total impunidad».
La seccional Corrientes del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) emitió un comunicado oficial en el que repudia y condena enérgicamente la «visita sorpresa» de Raúl Omar Durdos a sus oficinas el pasado 13 de enero. Según la denuncia compartida con REDES AL MAR, el dirigente nacional se presentó en la sede con la intención de «amedrentar y condicionar» a los trabajadores y despojar a la conducción local de su mando de manera «violenta, prepotente y autoritaria». La seccional calificó estos actos como prácticas antisindicales y violatorias de la ley, reafirmando que no permitirán que se vulneren los derechos de la familia marítima unida.
El comunicado detalla que Durdos no actuó solo, sino que estuvo acompañado por personas que tienen vigente una medida judicial de restricción y prohibición de acercamiento hacia el Secretario de la Seccional, Gonzalo Soto. Ante la gravedad de los hechos, las autoridades sindicales correntinas solicitaron la intervención de la Fiscalía en turno y la fuerza policial, logrando preservar el orden, la paz social y el estatus quo de la sede administrativa.
Un punto central del conflicto radica en la interpretación de la situación legal de la conducción nacional. La seccional Corrientes recordó que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (Sala III), mediante resolución del 29 de diciembre de 2025, prorrogó el mandato de Durdos por solo 45 días. Sin embargo, denuncian que el dirigente actúa con un «desprecio hacia el orden legal», asumiendo que cuenta con una «carta blanca» para realizar actos ilegales y abusar de una interpretación expansiva de dicha resolución judicial. Cabe destacar que la Justicia ya había advertido previamente sobre la «reticencia» del gremio a cumplir órdenes judiciales y estableció multas de un millón de pesos diarios por incumplimientos.
Finalmente, la conducción de Corrientes informó que puso los hechos en conocimiento de la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo para denunciar el «ilegal actuar» de Durdos y el abuso de sus atribuciones.
Instan al dirigente nacional a cesar de manera inmediata con sus prácticas violentas y a ajustarse a derecho poniéndose a disposición de la justicia. Bajo la consigna «la dignidad obrera no se negocia», los marineros correntinos aseguraron que seguirán defendiendo sus derechos y que la seccional local no se rendirá ante las presiones de la cúpula nacional.
