El conflicto que impide el inicio de la temporada de langostino en aguas nacionales suma nuevas voces que piden un cambio de rumbo. Desde la Cámara de la Flota Amarilla de Chubut (CAFACh), el empresario Raúl Cereseto planteó la necesidad de conformar un comité de crisis y de modificar o ampliar los interlocutores que participan actualmente en la mesa de negociación entre cámaras empresarias y gremios.
“La negociación está rota”, afirmó el armador, tras más de dos meses de parálisis que, según estimó, ya se tradujo en una pérdida de aproximadamente 89.000 toneladas en relación con el mismo período de 2023. “El negocio está roto”, repitió Cereseto, quien además se mostró escéptico sobre la posibilidad de comenzar a operar en julio, lo que implicaría resignar otro mes clave de producción.
Frente a la falta de avances concretos en la discusión por el esquema de pago por producción propuso revisar el perfil de quienes hoy ocupan los espacios de representación. “Si no funciona con los que están, cambiemos los interlocutores. Armemos un comité de crisis. Probemos algo distinto”, señaló.
Además, sugirió ampliar la representación gremial incorporando a actores de distintos territorios y agrupaciones. “Sería razonable que haya trabajadores de Puerto Madryn, de Mar del Plata, sentados en la negociación. La sensación es que lo que se dice en la mesa no es lo mismo que llega a los trabajadores”, advirtió.
Cereseto también se refirió a las consecuencias concretas de esta situación prolongada. Contó que varias empresas, ante la imposibilidad de producir, comenzaron a comprar langostino de criadero desde Ecuador para cumplir con compromisos asumidos con el mercado internacional. Y remarcó que el producto de acuicultura ya ganó aceptación a nivel comercial, al punto de equipararse con el langostino salvaje argentino.
Por último, valoró las gestiones que comenzó a realizar el Gobierno Nacional para intentar destrabar el conflicto, aunque consideró que todavía son insuficientes. “La intransigencia que estamos viendo no nos hace bien”, sostuvo en alusión a la postura gremial. “Hay que buscar alternativas, cambiar el esquema, y asegurar que el mensaje llegue claro y que los trabajadores decidan, por sí o por no, su futuro laboral”, concluyó.
