La cámara empresaria presentó una nota ante el Consejo Federal Pesquero para que los buques congeladores arrastreros puedan operar sobre el calamar como especie objetivo en esa zona y pidió cambios en los límites de captura incidental de merluza.
El Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) elevó un pedido formal al Consejo Federal Pesquero para que se autorice a los buques congeladores arrastreros a capturar calamar como especie objetivo al norte del paralelo 41° Sur, durante el período biológicamente habilitado para el recurso. La presentación fue incorporada al temario de la primera sesión del organismo en lo que va del año
La iniciativa incluye, además, una solicitud para modificar el régimen vigente de captura incidental de merluza común correspondiente al stock norte. En ese sentido, la cámara propuso elevar hasta el 20% de la capacidad de bodega el límite de bycatch para los buques que operen exclusivamente sobre calamar, con la condición de que ese volumen sea descontado de la Captura Máxima Permisible establecida anualmente.
Desde CEPA argumentaron que la restricción actual para operar al norte del 41° Sur genera un condicionamiento operativo que afecta la competitividad de la flota congeladora. Aclararon, no obstante, que el planteo no apunta a habilitar la pesca dirigida de merluza hubbsi, sino a permitir la captura de calamar cuando el recurso migra hacia latitudes más septentrionales, evitando su desplazamiento hacia aguas internacionales.
Como parte del sustento técnico, la cámara señaló que el stock norte de merluza se encuentra en una situación de estabilidad y recuperación, y destacó que en los últimos años las capturas efectivas se ubicaron muy por debajo de los volúmenes máximos autorizados. Según indicaron, los desembarques representaron entre el 20% y el 52% de la CMP, lo que, a su criterio, evidencia un remanente biológicamente disponible compatible con una captura incidental controlada.
Otro de los puntos planteados fue la diferencia operativa entre la flota congeladora y la fresquera. CEPA señaló que los congeladores permanecen en marea entre dos y cuatro veces más tiempo, con un promedio cercano a una relación de tres a uno, por lo que consideraron necesario revisar el tope actual, que hoy se fija en el 3% de la bodega o un máximo de 10 toneladas por marea.
En paralelo, la cámara solicitó la intervención del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) para que elabore un esquema específico de monitoreo y manejo de la captura incidental para los buques que eventualmente sean autorizados a operar en la zona norte. La propuesta contempla parámetros revisables y campañas científicas periódicas que permitan evaluar el impacto de la actividad.
