La temporada de langostino en aguas provinciales de Chubut se desarrolla con normalidad en Puerto Rawson, aunque con características distintas a las de los últimos años, marcados por capturas excepcionales.
Así lo explicó el presidente de la Cámara de la Flota Amarilla Chubutense (CAFACH), Gustavo González, quien señaló que si bien el recurso está presente, “este año viene un poco más difícil encontrarlo” y los volúmenes diarios se ubican en torno al 70% de lo que se pescaba en la última zafra récord.
Uno de los cambios más notorios de la actual temporada es el esfuerzo necesario para completar las bodegas. “Nos tenía mal acostumbrados”, reconoció González en diálogo con Radio Chubut.
En campañas anteriores, los barcos lograban llenar sus bodegas con “dos o tres lances, en menos de cuatro o cinco horas”. Hoy, en cambio, “cuesta más completar”, lo que obliga a realizar más lances y a utilizar ambas mareas.
González aclaró que la comparación permanente con el año pasado genera una percepción negativa que no se condice plenamente con la realidad actual. “No es lo que nos tiene acostumbrados, pero no es malo en lo absoluto”, sostuvo, al tiempo que remarcó que los barcos están regresando todos los días con cargas significativas, aunque no siempre completas.
EL TAMAÑO DEL LANGOSTINO
Frente a versiones que advertían sobre una caída en la calidad del langostino y un predominio de tallas más pequeñas, el titular de CAFACH fue categórico. “Si vamos a las producciones en las fábricas, la verdad es que la talla predominante de capturas es el L2”, explicó. Según detalló, la composición actual de la pesca muestra aproximadamente un 50% de L2, un 30% de L3 y un 20% de L1, la talla premium del langostino.
“Eso es más o menos lo que está viniendo”, indicó González, descartando que haya un deterioro significativo en la calidad del producto que llega a planta.
BARCOS CON BODEGAS INCOMPLETAS
“Los barcos salen con una marea, usan toda la otra y entran recién en la marea de la noche, en algunos casos con las bodegas no completas”, describió, marcando una diferencia operativa importante respecto de años anteriores.
Según el análisis del sector, uno de los factores que explica esta situación es la ubicación del recurso. González señaló que el langostino parecería concentrarse aún en aguas nacionales, más allá del límite de las 12 millas provinciales. “No es que no esté, sino que todavía no entró al lugar donde lo podemos pescar”, afirmó.
En ese sentido, explicó que la concentración de barcos operando frente a Rawson, sobre el límite jurisdiccional, genera una suerte de “pared” que dificulta el ingreso del recurso a aguas provinciales. “Con todos los barcos operando con buen tiempo, se produce un barrido de esa área”, señaló.
El dirigente confió en que esta situación pueda revertirse en los próximos días, especialmente si se registran temporales que obliguen a la flota a permanecer en puerto. “Eso es lo que estamos pensando: que el langostino termine entrando cuando no esté esa barrera de barcos”, explicó.
