Hace más de una década que, desde el Instituto, se llevan adelante investigaciones orientadas a comprender los procesos biológicos que regulan el ciclo de vida de esta especie.
El Gobierno Nacional impulsa el estudio de especies marinas de interés estratégico. En este marco, la chernia (Polyprion americanus) se destaca como una especie marina con alto potencial para la acuicultura, debido a sus características biológicas favorables, entre las que se incluyen una prolongada etapa juvenil con rápido crecimiento, lo que le permite alcanzar una talla de comercialización antes de la madurez reproductiva; una excelente calidad de carne; y una creciente demanda en el mercado como especie de alto valor. Además, presenta una buena adaptación al mantenimiento en tanques con sistemas de recirculación de agua, lo que facilita su manejo sustentable en cautiverio, aunque su cultivo aún presenta desafíos técnicos relevantes.
Desde hace más de una década, el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) lleva adelante investigaciones orientadas a comprender los procesos biológicos que regulan el ciclo de vida de esta especie. Estos estudios han permitido generar información clave sobre su reproducción, crecimiento y requerimientos en cautiverio, estableciendo las bases para el desarrollo de tecnologías aplicables a su cultivo.

A nivel mundial, uno de los principales desafíos ha sido completar el ciclo de vida en condiciones controladas. En este contexto, el INIDEP logró avances clave en distintas etapas: conformó un plantel reproductor a partir de juveniles (2,5 kg) capturados en el medio natural, que alcanzaron la madurez sexual al alcanzar aproximadamente los 12 kg en cautiverio. Posteriormente, se lograron los primeros desoves naturales viables sin inducción hormonal y recientemente, la obtención de juveniles en condiciones experimentales.
Este último avance constituye un hito científico, dado que la larvicultura es una de las fases más complejas en peces marinos. Los ensayos realizados han permitido obtener ejemplares que superan los cinco meses de vida, alcanzando 300 gramos de peso y 22 centímetros de longitud, generando información fundamental para comprender las primeras etapas del desarrollo de la especie.

Un aspecto central del estudio ha sido el desarrollo de estrategias de alimentación temprana basadas en el uso de alimento vivo, como microalgas, rotíferos, artemia y copépodos. Estos últimos, debido a su alto valor nutricional, han contribuido significativamente a optimizar el desempeño larval de la chernia. La implementación de estas herramientas fortalece las capacidades del Instituto para abordar estudios experimentales en especies marinas de alta complejidad biológica.
El éxito en los resultados alcanzados es producto del trabajo sostenido del equipo del Gabinete de Biología Experimental (BIOEX), cuyo enfoque interdisciplinario ha permitido abordar de manera integrada los distintos aspectos de la especie.
Estos logros refuerzan el posicionamiento del INIDEP en la investigación de especies marinas en el Atlántico sudoccidental y contribuyen a ampliar de manera notable el conocimiento científico disponible.
Una síntesis de los avances alcanzados en el cultivo de esta especie en el INIDEP se encuentra documentada en el artículo científico ‘Capture of wild juveniles, growth and spawning of the southwestern Atlantic wreckfish (Polyprion americanus) in Argentina’ (Aquaculture 580, 2024, 740313).
Actualmente, el INIDEP mantiene un plantel de reproductores adultos (30 kg) que sustenta las líneas de investigación orientadas a profundizar el conocimiento de los procesos biológicos y a optimizar las condiciones de cultivo para futuros desarrollos.
