El calendario biológico empezó a correr más rápido que el calendario comercial. La temporada podría no llegar a septiembre.
La temporada de langostino en aguas nacionales parece ingresar en su tramo final antes de lo que muchos esperaban. No a razón de una mala temporada, sino, paradójicamente, de una de las mejores de los últimos años en términos de capturas y eficiencia. A la fecha se descargaron cerca de 85 mil toneladas de langostino. Sin embargo, el aumento de merluza acompañante en las áreas habilitadas es uno de los indicadores biológicos que suele anticipar el cierre de la pesquería para proteger ambos recursos.
El sistema de pesca olímpica concentra un enorme esfuerzo sobre las áreas que se van habilitando. La tecnología que va mejorando cada año, la experiencia de los capitanes y la habilidad para encontrar rápido la marca del langostino permitieron ir accediendo al recurso con una eficacia mejor que en otras temporadas. El resultado fue un ritmo de captura muy superior al calendario tradicional.
Conviene recordar un concepto que el INIDEP viene repitiendo hace años: una cosa es la disponibilidad del langostino en el mar y otra muy distinta es la accesibilidad que tiene la flota a ese recurso. Este año coincidieron ambas variables. Hubo biomasa y, además, la flota pudo encontrarla y pescarla con rapidez. Esa combinación explica que, con apenas los primeros días de agosto, ya se hable de un cierre que podría concretarse en las próximas semanas.
Claro que verlo de esa manera obliga sin muchas vueltas a hablar de lo necesaria que es la cuotificación del langostino. Si hoy existe información científica suficiente para estimar la biomasa disponible cada temporada, avanzar hacia un esquema de administración por cuotas permitiría distribuir mejor el esfuerzo pesquero, ordenar la actividad y evitar que temporadas exitosas terminen consumiéndose a una velocidad que obliga a adelantar su cierre.
La cuestión ya no es cuánto langostino hay en el mar, sino cómo administrarlo para que la rentabilidad y la sustentabilidad puedan convivir en el tiempo.
