La prospección de langostino en la subárea 15 comenzó con resultados alentadores en cuanto a capturas y tamaños comerciales. Los primeros lances registraron un nivel de rendimiento superior al promedio, lo que generó expectativas positivas en el sector pesquero.
Sin embargo, la presencia de merluza en las redes, especialmente de ejemplares juveniles, despertó preocupación entre capitanes y tripulaciones. Los reportes señalaron que la proporción de esta especie acompañante fue más alta de lo aconsejado, incluso en zonas donde el langostino mostró buen perfil operativo.
Esta situación podría complicar la apertura de la zona a la pesca comercial. Las autoridades deberán evaluar si los riesgos para la merluza juvenil permiten avanzar con la habilitación o si corresponde mantener restricciones para preservar el recurso.
