El director del CENPAT, Nicolás Ortiz, advirtió que el desarrollo de la acuicultura en la Patagonia enfrenta un desafío central: la falta de una demanda sostenida que permita consolidar la investigación y el crecimiento productivo. Según planteó en su intervención en la mesa sobre acuicultura del IV CONIPE, sin previsibilidad en la actividad resulta imposible generar políticas públicas estables, infraestructura adecuada y un sistema científico capaz de acompañar el desarrollo tecnológico del sector.

Ortiz repasó que desde la década del 70 se impulsaron múltiples proyectos en distintos puntos de la región, pero la mayoría no prosperó. “Desde el año 2001 hubo casi 125 desarrollos productivos en todas las categorías, de los cuales hoy tenemos pocos”, señaló.
En ese sentido, subrayó que la ausencia de una demanda constante impide construir un cuerpo sólido de investigación y limita la posibilidad de escalar los desarrollos: “No tenemos una estructura para el escalamiento de los desarrollos ambientales. No hay infraestructura, no hay políticas públicas que sean sostenidas en el tiempo, y ni hablar de los recursos humanos que hoy están atravesando serias dificultades. Esto lo tengo que decir”, sostuvo.
Ortiz planteó además la necesidad de ordenar el vínculo entre el sector productivo, la investigación y el marco normativo, advirtiendo que no se puede exigir resultados al sistema científico sin antes garantizar condiciones estables de trabajo. “Esto lo tenemos que tener muy en cuenta, porque si no, le vamos a pedir cosas al sistema científico o al educativo que no vamos a poder resolver”, advirtió.
Para el titular del CENPAT, la acuicultura sólo podrá consolidarse como actividad si logra articular políticas de Estado de largo plazo, con respaldo del sector productivo y de la sociedad. “Todavía no he visto con certeza y fuerza que se desarrolle un camino sostenido entre necesidades productivas, formación e investigación”, concluyó.
