Desde el sector pesquero hicieron trascender en las últimas horas que la empresa Red Chamber no continuaría su acuerdo con Castillo por la operatoria del muelle privado en Rawson, por lo que, de cara a la temporada de aguas provinciales, la firma retornaría las instalaciones para pasar a desplegar su operatoria en el muelle público.
Según comentaron a este portal, la versión viene acompañada como explicación a partir de un supuesto incumplimiento de pago de alquiler. Nada de eso, conviene aclarar, fue confirmado de manera oficial ni por la empresa ni por su contraparte, sino que el leasing que unía ambas partes habría finalizado y podría no continuar.
Lo cierto es que todo se da en paralelo a las negociaciones que la compañía mantiene con el gobierno provincial para renovar la adenda por los permisos pesqueros. En ese tablero, cada decisión logística parece también un mensaje negociador.
El espacio en el puerto público es completamente limitado, y su uso por parte de una compañía de peso podría alterar la dinámica de amarres y descargas para el conjunto de la flota. Será, también, una oportunidad para que la administración portuaria vuelva a tener bajo su órbita directa un actor que, hasta ahora, operaba parcialmente al margen de sus muelles.
