Texto de Vito Contessi:
Algunos me han pedido que les explique que está pasando con el conflicto de la pesca y la paralización de la flota tangonera congeladora. Trataré de hacerlo con un ejemplo numérico simplificado. La pesca de langostino congelado abordo venia siendo un buen negocio. Cuando se firmó el CCT de esta especie en el 2005 el producto se vendía a 12 USD el kg y generaba buenas ganancias. Esto hizo que muchas empresas invirtieran en barcos nuevos. La renovación de la flota pesquera nacional estuvo motorizada por esta especie
En ese momento el esquema (muy simplificado y a título de ejemplo) era más o menos el siguiente:
| Ventas | 12 |
| Salarios | -4 |
| Gastos operativos y fijos | -4 |
| Impuestos y Cargas Sociales | -2 |
| Utilidad | +2 |
Pero el precio comenzó a bajar, en una curva que tuvo sus idas y vueltas, pero que fue siempre con tendencia descendente. Cuando el precio llegó a USD 9 algunas empresas dejaron de ganar dinero, otras ajustaron algunos gastos y siguieron manteniendo cierta rentabilidad. El punto de equilibrio no es exactamente igual para todos porque depende del tipo de barco, su tamaño la estructura en tierra.
Cuando el precio llegó a 8-7 USD x kg la mayoría de las empresas absorvieron las pérdidas y siguieron operando pensando que el precio volvería a subir. Algunas empresas cubrieron las pérdidas con otras operaciones más rentables (poteros, congeladores merluceros), otras reventando reservas, otras vendieron activos y otras se endeudaron. Algunas pocas decidieron ir por la banquina: subdeclarar exportaciones y pagar salarios en negro. Y gracias a la brecha lograban aumentar sus ingresos, reducir la carga impositiva y seguir ganando dinero.
Los distintos escenarios fueron asi:
| Por Autopista | Por banquina | |
| Ventas | 8 | 9 |
| Salarios | -4 | -4 |
| Gastos operativos y fijos | -3 | -3 |
| Impuestos y Cargas Sociales | -2 | – 0.5 |
| Pérdida / Utilidad | -1 | +1.5 |
Pero en los últimos dos años el precio se estabilizó en la zona de USD 6 a 5,5 y es evidente que por ahora no volverá a subir por los cambios en los hábitos de consumo y la competencia del camarón de cultivo. De hecho actualmente casi ninguna empresa tiene stock de congelado abordo, hace 9 meses que no se pesca y el precio no tiene señales de subir. El escenario actual es el siguiente:
| Ventas | 6 |
| Salarios | -4 |
| Gastos operativos y fijos | -3 |
| Impuestos y Cargas Sociales | -2 |
| Pérdida | +3 |
En definitiva la única alternativa que existe es reconfigurar el negocio y como los salarios y Cargas sociales son el 60% de las erogaciones no queda otra que abordar ese aspecto. Lo que se plantea es modificar el CCT y fijar nuevos valores de referencias que sean variables y no fijos, de manera que si el precio internacional vuelve a subir los salarios también lo hagan inmediatamente. Aún con ese ajuste los salarios seguirán siendo muy buenos y mucho más elevados que en otras actividades. Sin embargo la respuesta de los sindicatos fue:
- El langostino se vende a Euros 20 en Mercadona ( sin comentarios)
- Los convenios no se tocan (dogma)
- Quieren que seamos socios en las pérdidas pero no en las ganancias (Falso, fuimos socios en las ganancias con muy buenos salarios y se absorvieron las pérdidas durante varios años solo a cargo de la parte empresaria, porque recién este año, cuando se tocó fondo, se intentó renegociar)
- No a la baja. (Con la propuesta empresaria los salarios ni siquiera tendrían baja, sino que serían en pesos más altos que los del año anterior. La real baja se da ante la inactividad y el cobro de garantizados.).
- Que entreguen sus permisos y que vengan otros empresarios. (Al margen de lo ridículo que es el razonamiento de que alguien deba entregar su empresa o sus permisos porque se niega a trabajar a pérdida, lo cierto es que a menos que los empresarios que vengan sean “magos” la situación no va a cambiar y sin brecha ni siquiera hay margen de seguir transitando más por la banquina)
- En los años anteriores se pescaron y exportaron miles de toneladas, que pongan la que ganaron. (Se sigue confundiendo facturación con rentabilidad, cuando algunas pesquerias hace años que no son rentables. No nos creen? Los números siguen a disposición)
La intransigencia sindical es FRUSTRANTE. Si los sindicatos no confían en estos números, que los auditen. Las empresas han puesto a disposición sus costeos y balances, pero ellos se negaron a analizarlos (irresponsables). Si por el contrario saben que los números son ciertos, pero no les importa, deben saber que es inviable seguir operando a pérdida, porque hay firmas que ya llevan hasta tres ejercicios así y ya no tienen más reservas. Pero además ¿quien va a obligar a un empresario a hacer algo que no es negocio? Por ello creer que este convenio es sustentable en el tiempo es realismo mágico y negarse a renegociarlo fue un error garrafal.
Es posible que algunos barcos más salgan en los próximos días, para cumplir compromisos comerciales o justificar inactividad, pero solo harán una o dos mareas y la gran mayoría seguirá parado. Los sindicatos festejarán esto como una victoria e inventarán un relato para justificar el error estratégico cometido. Festejarán que haya 300 trabajadores trabajando y 3700 parados y que aún esos 300 estarán percibiendo 10 veces menos que lo que hubieran percibido con una buena negociación de entrada. Por otra parte No hay ni un solo empresario arrepentido de haber estado tantos meses parado porque es preferible salir en agosto y hacer una o dos mareas a pérdida que haber trabajado toda la temporada a pérdida. Osea es preferible perder -1 y no -10.
Algunos lo tomaron esto como una pulseada o una contienda deportiva contra algún empresario en particular. Las consignas de “le ganamos al gallego” o “no dimos el brazo a torcer”, son tristes. Nadie ganó! Simplemente se planteó una realidad y ante eso no queda otra que adaptarse. Se prefirió negar la realidad y todos perdimos.
Lo que han dejado de ganar los marineros por la intransigencia o ignorancia de sus dirigentes es imperdonable. Me duele muchísimo escuchar de gente en Corrientes, Madryn o MDP que están vendiendo cosas para vivir. También es inentendible que el marinero saliendo a merluza u otro oficio, cobre mucho menos y esté trabajando normalmente. (ver ejemplo de la estiba que doy al final)
Del lado de la política es notable la indiferencia y desconocimiento que hubo. Y los politicos que no se mantuvieron indiferentes quisieron hacer populismo apretando a las empresas. Osea apretando las matemáticas cambian y 6 menos 9 sería igual a +2. (más realismo mágico). Por otra parte es cierto que eliminar los DEX no mejora la ecuación como para permitir que la flota vuelva a operar, pero es increible que sigan existiendo esos impuestos para un sector que claramente exporta a pérdida. Ya se dejaron de pescar 50.000 tn. de langostino (USD 300 millones de exportaciones) y el Estado no solo dejó de recaudar 15 millones de de USD en DEX sino que también dejó de recaudar otros 100 millones entre cargas sociales, aportes patronales, IVA, impuesto a los combustibles, DUE, etc. El negocio se tornó inviable, pero ni Estado, ni sindicatos quieren re-estructurarlo, conclusión todos perdemos.
Por último y no menos importante: El trabajo del marinero es de los más peligrosos y sacrificados que existen. Merecen tener salarios altísimos, eso nadie lo discute. Pero esto no es una cuestión de merecimiento. Es una cuestión de posibilidades. El negocio del langostino cambió, el mundo langostino cambió. No queda otra que aceptarlo o desaparecer. Esto nunca fue una lucha de empresarios contra trabajadores. Algunos de una u otra parte, lo plantearon en esos términos. Los insultos y las chicanas nunca suman. Quizás la parte empresaria pudo haber sido más eficiente en la comunicación. No me importa que muchos embarcados luego de leer esto me puteen o no me crean. Es el costo que estoy dispuesto a pagar, especialmente si hago la autocrítica de que comunicamos mal. Si digo eso y no intento nada para esclarecer y me escondo para ser políticamente correcto, estaría siendo parte del problema y no de la solución.
A nuestro grupo empresario le quedó un solo buque congelador tangonero: El FEDERICO C. Todos los otros los vendimos (Valiente I, Valiente II y Nddanndu) y lo hicimos hace un par de años atrás cuando veíamos que esto era irreversible e ibamos a necesitar caja para asumir los futuros quebrantos. ¿Porque explico todo esto? Porque si no se soluciona el Astillero también se queda sin clientes, ya que como dije al comiezo el langostino motorizó todo el proceso de renovación de la flota y además con otros matices esta misma problemática se repite en los fresqueros de altura, costeros de Rawson, y otras flotas. Por ejemplo actualmente solo hay 12 fresqueros operando a marisco cuando en temporadas pasadas había más de 70. Y la mayoría de esos 12 están descargando en MDP porque si lo hacen en la Patagonia les cobran $ 6000 por cajón descargado, pero si descargan merluza en la Patagonia la misma empresa de estiba te cobra $ 3000 por cajón y si es anchoita $ 2200 por cajón. (sic). El SUPA se quedó con el imaginario del oro rojo que ya no existe y queriendo obtener una ventajita logra que sus afiliados ganen mucho menos y que las mayoría de las plantas de la Patagonia estén sin procesar langostino. Y así podría seguir dando ejemplos del sinsentido que es esta actividad.
Algunos dicen que con este tipo de cambio la pesca es INVIABLE. Yo creo que no es así. Creo que la Pesca Argentina puede volver a ser rentable aún con un dolar $ 1250. Pero necesitamos racionalizarla, que no es ni más ni menos que hacer lo mismo que se hace en otras partes del mundo. En Argentina hemos normalizado pagar a la oficialidad los salarios en USD más altos del mundo, tener sobrecostos absurdos como el que mencioné de la estiba o los fletes, tener Derechos de Exportación, invertir en tecnología y automatización pero no poder bajar ni un solo marinero de abordo, etc, etc. Si empresarios, sindicatos y estado no entendemos que si no cambiamos no subsistimos, vamos a estar en graves problemas por mucho tiempo.
En definitiva el prejuicio, la ignorancia y la inflexibilidad son los grandes protagonistas de esta triste historia de desencuentros, uno más de la Pesca Argentina.
