El gremio rechazó las declaraciones de sectores empresariales que lo vinculan con amenazas y defendió su postura frente a la negociación salarial
Tras una nueva reunión fallida entre sindicatos y cámaras empresarias en el Ministerio de Capital Humano de la Nación, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) anticipó que evalúa iniciar acciones legales contra empresarios que lo acusaron públicamente de amedrentar a marineros. La mira especialmente puesta a Fernando Álvarez Castellano por sus declaraciones recientes. Al mismo tiempo, la conducción gremial ratificó que seguirá abierta al diálogo, pero sin aceptar una baja del 30% en el ítem producción, punto central del conflicto que mantiene paralizada a la flota congeladora tangonera en aguas nacionales.
La audiencia del martes pasado era esperada como una instancia para intentar destrabar el conflicto que lleva semanas sin resolución y que afecta a cientos de trabajadores. Sin embargo, el encuentro otra vez terminó sin avances. La insistencia de las cámaras empresarias en aplicar recortes del orden del 30% al esquema de producción volvió a ser rechazada por el sindicato, que asegura tener el respaldo de sus bases para mantener su rechazo a esa modificación.
En ese marco, desde el SOMU expresaron su preocupación por el giro que tomó la discusión luego del intento de la empresa Conarpesa de firmar acuerdos individuales con marineros por fuera del convenio colectivo, lo cual fracasó. Tras ese episodio, se denunciaron amenazas anónimas a algunos trabajadores y, posteriormente, las cámaras decidieron suspender la bajada de barcos a Puerto Madryn.
Frente a ese escenario, desde la seccional Madryn del SOMU, su referente local, César Zapata, cuestionó el manejo empresarial y aclaró: “Estamos abiertos al diálogo como siempre, pero nadie habla de lo que está haciendo la parte empresaria. Más del 90% de las bases nos dicen que resistamos, que no cedamos ese 30%, porque sabemos que nunca más lo vamos a recuperar”.
El dirigente también destacó las concesiones previas del sindicato en diversos ítems laborales, como la absorción del salario básico dentro de la producción, la indumentaria de trabajo, la capacitación y los aportes sindicales. “Además las empresas cuentan con beneficios otorgados por el Gobierno, como reducciones en el Derecho de Exportación (DUE), en las retenciones, y en el esquema 70/30 que exime del pago de cargas sociales”.
En paralelo, Zapata confirmó que el sindicato mantiene contactos con algunas empresas particulares que podrían acordar condiciones de trabajo sin alterar el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) vigente. Mencionó que en Mar del Plata ya se logró un entendimiento con una firma que posee dos barcos, y cuyos buques ya están operativos. “Vamos a buscar ese camino con quienes quieran acordar, siempre respetando el convenio y el salario de los trabajadores”, sostuvo.
Respecto a las acusaciones del empresario Fernando Álvarez Castelló, quien tildó de “patoteros” a los representantes del SOMU y los vinculó a presiones contra marineros, el sindicato respondió: “No somos asesinos ni patoteros, como nos han dicho públicamente. Si alguien tiene pruebas, que vaya a la Justicia”, replicó Zapata, quien aseguró que esas declaraciones generaron malestar entre los propios afiliados, que ahora exigen respuestas legales.
Aunque desde el sindicato no descartaron avanzar con denuncias penales, aclararon que lo harán con prudencia. “No queremos echar más leña al fuego, como sí lo están haciendo algunos empresarios”, advirtió el dirigente.
