El Consejo Federal Pesquero hoy autorizó una nueva prospección de langostino en aguas nacionales, dentro del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (AVPJM), que se realizará de forma progresiva y por subáreas. Se decidió por unanimidad.
Cada una de las zonas propuestas (4, 5, 13 y 14) solo será habilitada una vez que se inscriban al menos 4 buques interesados, manteniendo los lineamientos técnicos establecidos por el INIDEP. Claro está que la medida no atiende el verdadero trasfondo del problema: las condiciones comerciales actuales desalientan a las empresas a salir a pescar. Por lo que es de esperar que vuelva a ocurrir lo mismo que en el primer llamado.
En aquella ocasión, pese a la autorización formal y la habilitación del sistema de inscripción, solo dos embarcaciones se postularon.
El CFP optó ahora por un mecanismo más flexible: habilitará progresivamente cada subárea a medida que se alcance el mínimo de barcos inscriptos. Para eso, se instruyó a la Autoridad de Aplicación a reabrir el registro de buques y mantener las condiciones técnicas estipuladas por el Instituto. La modalidad contempla cuatro días efectivos de pesca para congeladores y tres para fresqueros, con observadores a bordo en todos los casos.
Si bien la resolución busca facilitar la realización del relevamiento, en los hechos no ayuda a la raíz del problema. La falta de participación de los armadores no responde a un diseño técnico, sino a una situación económica que hace inviable la operatoria.
