Un grupo de trabajadores nucleados en el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) se manifestó ayer por la mañana frente a la pesquera Mirabella de Puerto Madryn, en reclamo por el incumplimiento del pago de la última quincena. La medida fue acompañada por la advertencia de que la misma situación se repite en otras empresas del sector, como Nova Fish y Achernar, mientras crece la preocupación por el aguinaldo que deberá abonarse en los próximos días.
La protesta se concentró en las puertas de la planta ubicada sobre la Avenida Rawson, donde cerca de 65 trabajadores permanecen sin cobrar sus haberes. Según explicó el secretario gremial del STIA, José Luis ‘Pepe´ Díaz, la empresa atraviesa un proceso concursal y actualmente espera una resolución judicial para poder transferir los sueldos. “El problema es que las cuentas anteriores están bloqueadas y tuvieron que abrir otras en un nuevo banco, pero no pueden avanzar con el depósito sin una autorización del juez”, detalló.
Los empleados afectados son permanentes, no eventuales, y según indicó el gremio, la situación se extendió también a la pesquera Nova Fish, que tampoco habría abonado los salarios correspondientes. En paralelo, se denunció un conflicto en Achernar por maniobras que, según STIA, apuntan a reemplazar trabajadores efectivos por personal eventual. “La empresa está priorizando el ingreso de eventuales, mientras que los efectivos de temporada no están siendo convocados. Esto es lo que estamos cuestionando”, señaló Díaz.
Desde el gremio aclararon que el resto de las empresas del sector, al menos hasta el momento, cumplieron con sus obligaciones salariales. Sin embargo, advierten que las que ya presentan dificultades podrían no estar en condiciones de afrontar el pago del medio aguinaldo previsto para la semana próxima.
En cuanto a la situación de Pescargen, Díaz explicó que el conflicto es de otra naturaleza. La empresa habría trabajado con una firma tercerizada para tareas específicas, pero ese proveedor cerró sus puertas y ahora, según el sindicato, la compañía principal deberá asumir la relación laboral con los operarios que quedarían sin empleo. “En este caso no se trata de una quincena impaga, sino de una responsabilidad directa de la empresa madre por los puestos de trabajo”, precisó.
