El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) volvió a prender una mecha para hacer fuego y generar conflicto con el Gobierno provincial. Su secretario general, Luis Núñez, advirtió que podrían paralizar toda la actividad pesquera si el Ejecutivo le brinda a él explicaciones sobre las conversaciones que mantiene con Red Chamber y con el grupo Profand, por inversiones, bienes y permisos de pesca.
En la antesala de las elecciones, Luis Núñez se subió otra vez a la campaña contra el gobierno y salió a exigir una cuestión insólita: “Ya llevamos 26 días sin noticias, y en la Legislatura no hay ninguna presentación” del contrato de Provincia con Profand.
A partir de esa supuesta falta, Núñez acuso al gobernador por mantener reuniones con empresarios de Red Chamber y del grupo Profand, lo que para el líder sindical significaría “hacer negocios a espaldas de los trabajadores”. Insólito.
Sin embargo, el punto más polémico de sus declaraciones surgió cuando volvió a colocar sobre la mesa la amenaza de un paro general del sector. “Si el contrato lo presentan y comprobamos que esto está ocurriendo, vamos a hacer todo lo necesario para que se revierta. Inclusive, si tenemos que parar la actividad, lo vamos a hacer”, aseguró Núñez.
Vale aclarar, que Luis Núñez no es parte del gabinete, ni funcionario del gobierno, ni asesor externo, ni tiene una silla en la mesa de gobierno provincial para querer ser parte de reuniones o gestiones que hace la Provincia.
Alega un supuesto derecho del sindicato a ser informado sobre las decisiones del Ejecutivo, lo que excede completamente sus funciones. «Él lo sabe, pero juega a poner palos en la rueda en plena campaña, a desestabilizar y querer tirarle a los trabajadores en contra del gobernador», respondió una fuente del sector, que se hizo eco del planteo de Núñez.
