El contrato con Global finaliza el 31 de diciembre y la OSPM queda en un escenario de transición, mientras la Justicia aún no convalida las elecciones sindicales realizadas a comienzos de mes.
El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) cerró el año con un frente abierto en su obra social, luego de que se confirmara la finalización del contrato de gerenciamiento con la empresa Global Empresaria SA, en un contexto marcado por la suspensión del proceso electoral y la falta de definición judicial sobre las futuras autoridades del gremio.
Según se informó oficialmente, el vínculo entre Global y la Obra Social del Personal Marítimo (OSPM) finalizará este 31 de diciembre. La empresa comunicó que mantendrá las prestaciones hasta esa fecha bajo los mismos plazos, formatos y canales habituales de facturación, pero aclaró que no reconocerá servicios brindados con posterioridad al vencimiento del contrato, por quedar fuera del marco legal vigente.
La decisión se produce mientras continúa sin confirmación oficial el resultado de las elecciones sindicales realizadas entre el 1 y el 5 de diciembre, proceso que fue suspendido y quedó sujeto a la resolución de la Justicia nacional. Hasta tanto no haya un fallo, no se definió quiénes asumirán la conducción del sindicato a nivel nacional ni en las seccionales.
En este escenario, distintas agrupaciones y afiliados que participaron del proceso electoral volvieron a cuestionar el funcionamiento de la obra social. Entre los principales reclamos se reiteraron las denuncias por deficiencias en la atención y un presunto abandono de prestaciones, tanto en la estructura central como en las delegaciones del interior del país.
A este cuadro se suma el vencimiento de los mandatos de la actual conducción sindical, encabezada por Raúl Durdos, quien se presentó para la renovación. Con la obra social sin gerenciamiento definido y el sindicato a la espera de una decisión judicial, el SOMU transita un cierre de año atravesado por la incertidumbre institucional y sanitaria para sus afiliados.
