Este jueves en el CENPAT-CONICET se desarrolló el taller “La trazabilidad pesquera en las plantas de procesamiento: fortaleciendo las capacidades del sector pesquero para la implementación de sistemas de trazabilidad electrónica”, dirigido a plantas elaboradoras, empresas del sector y actores institucionales.
Participaron Andrés Arbeletche, Secretario de Pesca de Chubut; Luis Pérez Gerente de CAPIP; Nicolás Ortiz, Director del CENPAT- CONICET; María Soledad Schulze Directora del Observatorio del Sistema Pesquero Argentino (OSPA); Consuelo Bilbao, directora política del Círculo de Políticas Ambientales y Fabián Ballesteros, especialista en trazabilidad y consultor de las FAO y Naciones Unidas, quien dictó la capacitación.

El proyecto, enfocado en la trazabilidad en plantas pesqueras, surgió a principios de año de la mano del Círculo de Políticas Ambientales y fue rápidamente adoptado por el Observatorio debido a su trabajo conjunto con la Secretaría de Pesca de la provincia de Chubut.
Schulze destacó que si bien Argentina ya cuenta con sistemas de trazabilidad y cada empresa registra los productos que llegan de las embarcaciones a las plantas, estos registros son «perfectibles».
«Hay distintas maneras en las cuales las empresas cargan los datos, y quizás eso es lo perfectible, principalmente para que todos esos datos sean accesibles también para la sociedad civil», apuntó en diálogo con REDES AL MAR.
De hecho, Schulze señaló que aún no existe un mecanismo que permita mostrar los datos públicamente sin exponer información sensible o violar confidencialidad comercial.
“Hay una línea muy fina entre la transparencia y la preservación de la identidad de una firma o de un buque. Nuestro trabajo es generar matrices e indicadores que mantengan el anonimato, pero permitan comprender cómo funciona el sistema productivo, desde la captura hasta la llegada de la materia prima a la planta”, señaló.
Asimismo, apuntó que, pese a que el sistema de trazabilidad funciona correctamente, el verdadero problema es el acceso a la información, tanto para organismos provinciales como para instituciones científicas como el Observatorio Pesquero y medios pesqueros como este.

Para la directora del OSPA, la mejora documental y la transparencia de los procesos tienen un impacto directo en la reputación y la rentabilidad del sector. Enfatizó que mostrar «la transparencia, mostrar el proceso excelente que garantizan las empresas de nuestra provincia» es esencial para que el producto llegue a los mercados en las mejores condiciones. «Esa es una manera de poner en valor nuestro producto, nuestro mar», aseguró. Además, la exigencia del mercado internacional va en aumento y abarca incluso «cada vez más las cuestiones sociolaborales», incluyendo la formalización de los trabajadores y su acceso a la educación.

En cuanto a la colaboración con el sector, Schulze reportó que la respuesta de las empresas, sobre todo en las provincias, es «muy positiva», acompañando activamente proyectos de investigación, vinculación y extensión. Subrayó que «este tipo de encuentros sobre trazabilidad o cualquier otro tema de la agenda pesquera son fundamentales, para que se pueda articular una hoja de ruta común y dar continuidad a los procesos investigativos». Como ejemplo de los esfuerzos de investigación, Schulze citó el trabajo del Observatorio sobre la «huella de arrastre», un sistema que pretenden que «puedan apropiárselo los organismos» para darle continuidad y seguimiento.
Finalmente, la directora del Observatorio detalló que la misión de la entidad interdisciplinaria —compuesta por biólogos, historiadores y sociólogos— es involucrar «fuertemente la dimensión social para analizar la pesca dentro de lo que se conoce como el efecto ecosistémico». Señaló que mientras lo económico y lo biológico ya tienen un rol predominante en la lectura de la actividad, «falta un poco que lo social pueda lucirse con sus datos». El Observatorio trabaja para que «los datos dialoguen», promoviendo que decisiones cruciales, como las relativas a las áreas marinas protegidas, sean «construidas y decididas a través de un proceso participativo».