Tras recibir el aval técnico del INIDEP y mediante una votación unánime, la autoridad pesquera nacional autorizó el inicio de la zafra de langostino en aguas federales a partir de este miércoles 15 de abril. Sin embargo, el inicio formal de la actividad tiene a gran parte de la flota a la espera de definiciones paritarias.
El Consejo Federal Pesquero (CFP) dispuso formalmente la apertura de la pesquería de langostino (Pleoticus muelleri) en aguas de jurisdicción nacional, específicamente en el área situada fuera de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (ZVPJM). Esta resolución se fundamentó en la Nota N° 31/26 del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), la cual dictaminó que no existen impedimentos biológicos para habilitar la explotación comercial del crustáceo. Según los informes científicos, las estrictas medidas de protección del proceso reproductivo aplicadas desde finales de 2025 permitieron reducir la mortalidad por pesca, arrojando «indicios positivos» en la población del recurso tras la última campaña estival. Con esta recomendación, se superó el carácter estrictamente logístico que tenían los despachos de buques otorgados días atrás, permitiendo ahora que las maniobras de pesca efectiva se realicen bajo el marco regulatorio correspondiente.
En este escenario de reactivación, algunas empresas locales decidieron anticiparse a la normativa para ganar posiciones en el mar. Conarpesa, por ejemplo, ya había movilizado su flota desde los puertos de Puerto Madryn y Rosales, situando ya a ocho de sus embarcaciones tangoneras en zona de operaciones para iniciar la captura con las primeras luces de este jueves. De igual manera, firmas como Pescargen y Argenova ya despacharon buques hacia el caladero nacional.
Esta celeridad operativa, no obstante, contrasta con la realidad de otros sectores de la flota que aún permanecen en puerto, ya que la decisión del CFP se solapa con un momento de alta incertidumbre gremial que impide un inicio uniforme para todos los actores de la industria.
A pesar de la habilitación administrativa y biológica, la sombra del conflicto laboral sigue proyectándose sobre los muelles de Puerto Madryn, dado que las cámaras empresarias (CAPECA, CAPIP y CEPA) y el SOMU volvieron a fracasar en sus intentos por cerrar un acuerdo salarial.
