La empresa pesquera Conarpesa inició el proceso de citación a tripulantes que estén dispuestos a embarcar en la presente temporada de langostino en aguas nacionales. Así lo comunicó formalmente su presidente, Fernando Álvarez Castellano, a través de una carta dirigida al personal, en la que responsabiliza al Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) por el estancamiento de las negociaciones salariales y la demora en la zarpada de la flota.
“Somos 1.300 familias y no voy a ponerlas en riesgo por caprichos políticos”, afirmó el empresario, quien adelantó que a quienes acepten embarcar se les ofrecerá un anticipo de dinero a cuenta de la marea, para garantizar el sustento económico mientras se desarrolla la temporada. Para ello, los trabajadores deberán firmar el contrato que ya habrían rubricado “los maquinistas y los capitanes”, según se indicó.
En otro pasaje del mensaje, Álvarez relativizó las advertencias sobre la supuesta ilegalidad de los contratos individuales que promueve la empresa. “¿Y si lo fueran —que no lo son—, cuál sería el problema si ustedes lo eligen libremente?”, planteó al personal.
