El empresario pesquero y escrito, Raúl Cereseto, subrayó las bondades de cultivar animales acuáticos. Dijo que el mundo está virando para ese sector, aunque aclaró que en Argentina todavía no se ha podido alcanzar un volumen de producción importante y aclaró que es una materia pendiente de la industria.
Cereseto es uno de los pocos empresarios de Chubut inquieto con la acuicultura. Podría sumarse Damián Santos del grupo San Isidro, quien desarrollan truchas y son comercializadas en un conocido mercado de Puerto Madryn.
La mirada en Chubut es “langostinera” casi con exclusividad. El “oro naranja” tuvo un boom años atrás y continúa con cifras excepcionales, aunque el proceso es básico y limitado, debido a que prácticamente no se genera valor agregado. Se pesca, se traslada a las plantas y se exporta al mundo.
Sin embargo, el langostino ya tiene desde hace un tiempo costos explícitos que son imposibles de eludir, sumado a un consumidor final que a la hora de tomar la caja de langostinos en las góndolas europeas, asiáticas o norteamericanas, observa un precio elevado en comparación con otros productos.

En este contexto, Cereseto dialogó con el medio chileno InfoSALMON y destacó el Foro PescAR que se realizó en la ciudad de Puerto Madryn a comienzos de marzo y en la que participaron exponentes de toda la industria pesquera a nivel nacional y de Chile, entre ellas, la eminencia en acuicultura, Alicia Gallardo.
“La acuicultura quedó instalada como una verdadera oportunidad para su desarrollo en Argentina, que está en una etapa aún muy embrionaria y donde ustedes tienen muchísima experiencia y camino recorrido”, dijo Cereseto en alusión a Chile, quien materializó un modelo exitoso que tiene su génesis en la década del ochenta.
“Hablamos de la historia de la acuicultura en Chile, cómo se transformó en una actividad fundamental para la economía chilena y cuál es el camino que siguió Chile”, puntualizó Cereseto con respecto al Foro PescAR.
El empresario chubutense indicó que Argentina tiene que pensar “haca dónde tendríamos que mirar para hacer un recorrido similar al de Chile”.
Cereseto valoró que Gallardo haya dejado una serie de disparadores sobre cómo Argentina podría aprender de los errores de Chile y lograr un desarrollo más eficiente.
Pensando en el futuro de la acuicultura en Chubut y Argentina, Cereseto detalló: “Probablemente acá tenemos una oportunidad para aquellos chilenos que tienen mucha experiencia y quieren incluso invertir en acuicultura”.
“Lo que tenemos que saber es cuáles son las especies viables para cada cuerpo de agua”, analizó.
El empresario contó que la acuicultura en Argentina dio sus primeros pasos para producir mejillones y truchas en el sur. “Pero pienso que probablemente podamos aprender mucho de Chile y tener transferencia técnica y tecnológica para el desarrollo sostenible de la actividad acuícola”, dijo.
Redactada y Editada por Redes al Mar