El Consejo Federal Pesquero (CFP) resolvió avanzar de manera temporal con un incremento en el porcentaje de colas de langostino que los buques congeladores pueden producir a bordo. La tolerancia, que hasta ahora se fijaba en un 30% de la captura total por marea, pasará al 36% durante lo que resta de 2025 y el año 2026, bajo un esquema de prueba y con monitoreo científico permanente. La decisión se tomó por mayoría, aunque contó con el voto negativo de las provincias de Buenos Aires y Tierra del Fuego.
La medida surgió tras un pedido de distintas cámaras empresarias y gremios vinculados a la actividad, que solicitaron ampliar el margen de procesamiento de colas en buques tangoneros congeladores. Desde el sector fresquero, la Cámara Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura (CAABPA) y la agrupación CAPEAR ALFA expresaron su rechazo, argumentando que la modificación alteraría el equilibrio entre flotas, incrementaría el riesgo de subdeclaración y afectaría de manera negativa el empleo en plantas de procesamiento en tierra. También señalaron que un mayor porcentaje de colas implicaría más presión sobre la biomasa.
Por su parte, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) advirtió que el incremento de esta modalidad podría generar sobrecarga laboral y problemas de salud para los trabajadores embarcados, además de aumentar el tiempo de procesamiento a bordo.
En su dictamen técnico, el INIDEP consideró que un aumento del 30% al 50% no implicaría un esfuerzo pesquero significativamente mayor, dado que se aplicaría a una parte reducida de la flota y que el procesamiento de colas requiere más tiempo de trabajo, lo que limitaría la cantidad de lances diarios. Además, señaló que hasta ahora no se registraron impactos negativos sobre el recurso ni sobre el ecosistema con el 30% vigente, aunque recomendó monitorear la fracción adicional de cabezas descartadas al mar.
Finalmente, el CFP optó por un punto intermedio, llevando el límite al 36%. La decisión se fundamentó en el principio precautorio, aunque las provincias que votaron en contra citaron el último informe del INIDEP, que reveló una caída interanual del 17,3% en la abundancia y del 28,8% en la biomasa de langostino en el Golfo San Jorge y zonas adyacentes. Desde Buenos Aires remarcaron que la medida es prematura frente a la evolución incierta del recurso y que, además, puede afectar tanto la sostenibilidad biológica como la estabilidad laboral y comercial de la flota fresquera.
