El Índice de Producción Industrial Pesquero (IPI pesquero) que publicó el INDEC para agosto de 2026 reveló una brecha importante entre los dos segmentos de la flota langostinera: en el acumulado enero-agosto, los buques congeladores registraron un incremento del 66,9% respecto a igual período de 2025, mientras que los fresqueros apenas crecieron un 4,3%. La diferencia, de casi 63 puntos porcentuales, coincide con el año de recuperación extraordinaria que tuvo el langostino en aguas nacionales, donde opera buena parte de la flota congeladora tangonera, y contrasta con el desempeño mucho más moderado de los fresqueros, cuya actividad se concentra en mayor medida en la pesca costera y provincial.
Parte de la explicación de esta brecha remite a la propia base de comparación de 2025. El año pasado, un conflicto gremial demoró el ingreso de la flota congeladora tangonera a la pesquería nacional de langostino hasta comienzos de agosto, lo que achicó artificialmente los volúmenes de esa flota durante gran parte de la primera mitad del año. Esa base reducida amplificó, en términos porcentuales, la recuperación de 2026: el langostino capturado en aguas nacionales entre enero y julio de este año alcanzó las 141.073,7 toneladas, un 121,1% más que las 63.799,8 toneladas del mismo período de 2025, según los datos ya difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.
La lectura, de todos modos, exige un matiz metodológico: el IPI pesquero por tipo de buque que publica el INDEC mide la producción total de cada segmento de flota, sin desagregar por especie. Es decir, el 66,9% de los congeladores no corresponde exclusivamente al langostino, sino al conjunto de lo que esa flota procesó durante el año, donde también influye el comportamiento del calamar y otras especies capturadas por buques congeladores.
