La Cámara de la Flota Amarilla de Chubut (CAFACH) firmó en Rawson un nuevo acuerdo salarial con la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca, que fijará las condiciones económicas de los trabajadores hasta marzo de 2027. Con este entendimiento, al sector le queda un solo paso pendiente antes de poder dar inicio a la temporada de pesca: la firma del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), el gremio que todavía resta firmar para cerrar los acuerdos paritarios con la totalidad de los sindicatos del sector. Mientras el resto de los gremios ya sellaron sus acuerdos paritarios, los marineros tendrán recién este martes su primera reunión con las bases para informarles los números sobre la mesa.
La prospección se realizaría entre el 22 y el 26 de octubre y, si las condiciones del recurso son favorables, la temporada podría comenzar a principios de noviembre.
El convenio con los capitanes estableció en $1.638 el valor del kilogramo de langostino al barrer, tomando como referencia cajones de 17 kilos puestos en banquina. A eso se sumó una actualización de los ítems fijos del salario, como el básico, el garantizado, el franco compensatorio, el desarraigo y el incentivo a la producción, con nuevos montos vigentes desde el 1° de octubre. Una particularidad del acuerdo es que el 70% de la liquidación mensual de cada trabajador tendrá carácter no remunerativo hasta el 30 de marzo de 2027, fecha a partir de la cual ese porcentaje pasará a ser remunerativo.
El acuerdo también incorporó una contribución solidaria del 2% de las remuneraciones, destinada a la asociación gremial firmante, y dejó planteada una nueva instancia de revisión salarial a partir del 15 de marzo de 2027. En paralelo, ambas partes acordaron iniciar conversaciones para actualizar el Convenio Colectivo de Trabajo 788/21, que continuará vigente hasta tanto se firme uno nuevo. El acuerdo fue enviado a homologación administrativa y regirá por los próximos seis meses.
Con los capitanes ya encaminados, la atención del sector pesquero de Chubut se traslada ahora al SOMU. La firma de ese gremio es la condición que falta para que todos los actores laborales tengan sus condiciones salariales definidas de cara a la nueva zafra, un requisito que en los últimos años se convirtió en un paso obligado antes de que la flota amarilla pueda salir a pescar con normalidad.
