El Consejo Federal Pesquero (CFP) ratificó este jueves una serie de medidas adoptadas por la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera (DNCyFP) que derivaron en el cierre de distintas subáreas habilitadas para la pesca de langostino, luego de que los informes del INIDEP registraran valores de captura incidental de merluza por encima de los límites permitidos por la normativa vigente.
MOVIMIENTOS DE LA FLOTA, BY CATCH Y CIERRES DE SUBÁREAS
Según los datos actualizados por el organismo científico, entre el 20 y el 26 de julio la actividad de la flota langostinera se concentró principalmente en la Subárea 14, donde se detecó predominancia de especie acompañante, lo que motivó a cerrar el sector norte de esa subárea a partir del 24 de julio.
Días después, entre el 27 de julio y el 1° de agosto, la flota se desplazó hacia la Subárea 8, mientras que en la Subárea 12 se registraron valores muy superiores al límite normativo de by catch.
La Subárea 15, por su parte, alcanzó justo el umbral establecido. En base a estos resultados, la Autoridad de Aplicación dispuso el cierre de toda la Subárea 12 y del sector sur de la Subárea 14 a partir del 7 de agosto, y mantuvo bajo observación a la Subárea 15. El acumulado de captura incidental de merluza entre el 16 de abril y el 1° de agosto fue estimado en aproximadamente 13.000 toneladas.
En paralelo, el informe del INIDEP correspondiente al período del 2 al 17 de agosto detalló que la actividad comercial se concentró mayormente en la Subárea 7, con reportes más esporádicos y rendimientos variables en el resto de las áreas habilitadas. En cuanto a la composición de las capturas, predominaron los ejemplares de categorías comerciales L1 y L2 en las subáreas 2, 4, 7 y 8, mientras que en la Subárea 15 se impuso la categoría L2 seguida por la L3, con una proporción de ejemplares juveniles que se mantuvo por debajo del 20% en todas las zonas analizadas.
El Consejo también avanzó en la evaluación de nuevas áreas para la pesca. El 12 de agosto, la Autoridad de Aplicación solicitó al INIDEP un plan de prospección para las subáreas 9 y 13, con el objetivo de determinar si existían concentraciones de langostino aptas para la explotación comercial. Los resultados fueron dispares entre ambas zonas. En la Subárea 9 no se detectaron concentraciones de interés pesquero desde el primer día, con capturas prácticamente nulas y una relación M/L excepcionalmente alta, de 6,4, lo que llevó al INIDEP a recomendar la finalización inmediata de la prospección en ese sector.
En la Subárea 13, en cambio, el primer día arrojó un rendimiento promedio de 357 kilos por hora, aunque con una elevada proporción de ejemplares juveniles (32,17%) y una relación M/L de 1,11, muy por encima del límite permitido. La segunda jornada confirmó esa tendencia, con una proporción de juveniles que llegó al 37,69%, por lo que el INIDEP recomendó dar por finalizada también esa prospección.
En base a esas conclusiones, la Autoridad de Aplicación dispuso el 19 de agosto el cierre de la Subárea 13 a la pesca comercial, tras haber cerrado también la Subárea 9.
