La segunda edición de las Jornadas de Economía Azul fue presentada ayer en la sede de CIMA Patagonia con la presencia del intendente Gustavo Sastre, el vice intendente Martín Ebene y referentes de las dos instituciones organizadoras: la propia cámara industrial y la UTN Facultad Regional Chubut. El evento se realizará del 9 al 11 de septiembre en el Salón Mimosa del Hotel Rayentray de Puerto Madryn y tendrá como eje central el desarrollo de la industria offshore y la formación del talento humano local para los desafíos que se avecinan.
El vicepresidente de CIMA, Guillermo López, abrió el acto con una definición que marcó el tono de la jornada: «Desde CIMA estamos convencidos de que mirar hacia el mar es mirar hacia el futuro; tanto de la Patagonia, de la industria, pero también de la innovación: de la tecnología, la logística, de la energía y, sobre todo, del talento humano». López destacó el rol de la UTN como socio estratégico en la articulación entre educación, industria y desarrollo.

El vicedecano de la UTN, Alejandro Canio, sumó una lectura geopolítica al contexto del encuentro. Para el académico, Puerto Madryn y la región están ante una oportunidad singular en un momento en que el mar global atraviesa crisis ambientales, tecnológicas y geopolíticas. «Hablar de nosotros, que tenemos el Atlántico Sur como algo solemne, algo sagrado para la República Argentina, porque se debe a su existencia al mar», sostuvo.
Quien fue más contundente en el diagnóstico fue Cristian Haag, miembro de la Comisión Directiva de CIMA y referente del comité organizador. Haag identificó la formación de recursos humanos como el problema central que las jornadas buscan empezar a resolver. El argumento fue directo: con la expansión del oil and gas en el mar argentino, el país no tiene suficientes profesionales capacitados para cubrir los puestos que se vienen, y eso deriva en la contratación de expertos extranjeros. «Se va el conocimiento, y el dinero. Al final del día se va el negocio. Hoy las empresas contratistas son extranjeras», advirtió. Esa fue, según explicó, una de las conclusiones del trabajo conjunto entre CIMA y la UTN: hay que desarrollar ese talento humano antes de que la demanda llegue y no haya quién la satisfaga desde adentro.
El cierre de Haag fue una convocatoria al sector: «Es el momento de decir presente desde Chubut hacia la industria que se viene. Tenemos capital humano, hay que desarrollarlo, y tenemos la capacidad de hacerlo. El mar argentino está inexplorado; tenemos todo por hacer, hagámoslo».
